La presa de las tres gargantas aleja la rotación terrestre
Un estudio de la NASA confirmó hace años que la construcción de la presa de las Tres Gargantas, en China, podría alterar ligeramente la duración del día en la Tierra. Ahora, gracias a nuevos cálculos, sabemos que efectivamente ha aumentado la longitud del día en un microsegundo.

La megapresa china mueve el eje terrestre
Al llenarse el embalse de 40.000 millones de metros cúbicos de agua, la masa adicional se encuentra a cierta distancia del eje de rotación de la Tierra, creando una mayor resistencia al giro y, por tanto, una disminución de velocidad de rotación.
Según Benjamin Fong Chao, geofísico de la NASA, esta redistribución de momento angular se traduce en una prolongación del día de 60 milésimas de segundo.
Es un efecto minúsculo, cierto, pero que no puede pasarse por alto en la era espacial. La precisión en la sincronización de satélites y sondas espaciales dependería de estos microsegundos.
Y no es la única megaproyectura que impacta la rotación terrestre. El deshielo de los glaciares de Groenlandia, por ejemplo, tiene un efecto diez veces mayor que la presa china, mientras que la desecación del mar de Aral tuvo un impacto tres veces mayor.
La interacción gravitatoria con la Luna alarga el día unas dos milésimas de segundo por siglo, mientras que un terremoto como el de Japón en 2011 puede acortarlo en milisegundos.
La variabilidad en la duración del día es un recordatorio de la influencia que el ser humano tiene sobre el planeta, aunque los efectos sean imperceptibles para la mayoría.