La campaña de la declaración de la renta 2025-2026 entra en su fase final, pero no todos los autónomos pueden acceder a la asistencia presencial
La declaración de la Renta 2025-2026 ha entrado en su fase final y la Agencia Tributaria ha comenzado la atención presencial en sus oficinas para ayudar a los ciudadanos a presentar el IRPF correspondiente al ejercicio 2025. Sin embargo, no todos los autónomos pueden disfrutar de este servicio.

La agencia tributaria establece requisitos y limitaciones para acceder a la asistencia presencial
La atención presencial vuelve a cobrar protagonismo, aunque cada año aumenta el número de declaraciones presentadas por Internet. Los contribuyentes que prefieren el apoyo directo de un técnico para resolver incidencias, revisar datos fiscales o evitar errores al revisar la renta son especialmente atractivos a esta opción.
Para los autónomos, esta necesidad es mayor debido a la complejidad de las obligaciones fiscales que tienen. A eso hay que unirle los rendimientos de actividades económicas, los gastos deducibles, las amortizaciones o las posibles deducciones autonómicas, que hacen que la declaración sea mucho más compleja que la de un trabajador por cuenta ajena.
No todos los autónomos pueden utilizar este servicio. La Agencia Tributaria establece una serie de perfiles que sí pueden acceder a la ayuda presencial y otros que quedan excluidos debido a la complejidad de su situación fiscal.
En términos generales, pueden solicitar cita aquellos autónomos que desarrollen actividades económicas en régimen de estimación objetiva, conocido popularmente como sistema de módulos, siempre que no concurran circunstancias especialmente complejas.
Este sistema permite calcular el rendimiento de la actividad mediante parámetros previamente establecidos por Hacienda, como superficie del local, número de empleados o consumo eléctrico, entre otros indicadores. Es por eso mismo, por la sencillez a la hora de hacer la declaración, que la Agencia Tributaria abre la posibilidad a estos autónomos de hacer la declaración con un técnico de Hacienda.
Podrían disfrutar de esta ventaja sectores como determinados transportistas, pequeños comercios, actividades agrícolas o algunos servicios profesionales incluidos en el sistema de módulos.
Además, también pueden acceder algunos contribuyentes con actividades económicas sencillas cuyos datos puedan ser gestionados mediante los sistemas de asistencia de la Agencia Tributaria.
En cambio, quedan fuera numerosos profesionales que tributan en estimación directa y que presentan una contabilidad más compleja, con múltiples actividades, operaciones internacionales o situaciones fiscales que requieren un análisis individualizado.
Poder acudir presencialmente para hacer la declaración es algo que ya está activo. Es decir, ya se puede solicitar cita.
Para ello, tienes la opción de hacerlo a través de la web de la Agencia Tributaria, la aplicación móvil o el teléfono. Se recomienda que se solicite cuanto antes, ya que la disponibilidad es limitada en algunas ciudades y provincias.
Además, ese día que acudas a la cita, deberás llevar la documentación adecuada para evitar que te echen para atrás y tengas que solicitar otra cita.
En este sentido, la Agencia Tributaria recomienda que lleves tu DNI o NIF, número IBAN de la cuenta bancaria, referencia catastral de inmuebles, justificantes de ingresos y gastos, información sobre subvenciones recibidas, datos relativos a actividades económicas y certificados de retenciones.
También es recomendable revisar antes los datos fiscales disponibles en la sede electrónica para detectar posibles errores o información incompleta.