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Boeing refuerza su presencia en israel con un nuevo contrato de 298 millones de dólares

Boeing ha cerrado un acuerdo de 298 millones de dólares con Israel para suministrar hasta 5.000 bombas inteligentes lanzadas desde el aire. La noticia, filtrada por fuentes internas, evidencia una escalada en el apoyo militar estadounidense a Tel Aviv, más allá de los recientes acontecimientos en Oriente Medio.

El contrato, aunque no relacionado con los actuales combates, amplía la capacidad ofensiva israelí

El contrato, aunque no relacionado con los actuales combates, amplía la capacidad ofensiva israelí

La bomba, de pequeño diámetro, es un sistema guiado capaz de impactar objetivos a más de 64 kilómetros de distancia. Aunque el acuerdo se concretó antes de los ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, la intención de fortalecer las capacidades defensivas israelíes es palpable. Este no es el primer suministro de este tipo, siendo al menos la tercera venta a Israel desde el 7 de octubre de 2023.

Según documentos filtrados, en febrero de 2025, Israel solicitó 2.166 bombas de este modelo. Boeing ya entregó alrededor de 1.000 bombas tras el ataque de Hamás, una respuesta que, según fuentes gubernamentales, reflejaba la voluntad del entonces presidente Donald Trump de consolidar la alianza entre ambos países.

El contrato actual, no formalmente una venta militar entre gobiernos sino una transacción comercial directa, se publicará eventualmente en el Registro Federal de Estados Unidos. Esta operación se diferencia de una venta anterior de 151 millones de dólares, considerada de emergencia y que evitó la revisión congresional habitual, relacionada con 12.000 casquillos de bomba BLU-110 fabricados por Repkon USA. El secretario de Estado, Marco Rubio, justificó la urgencia de esta última venta ante el Congreso.

La cifra habla por sí sola: 5.000 bombas más para el arsenal israelí. Un refuerzo significativo que, independientemente de su origen, altera la dinámica de la región. La entrega de estas armas, programada para dentro de 36 meses, subraya la persistencia de una colaboración estratégica, construida sobre una narrativa de seguridad compartida y una creciente preocupación por la estabilidad regional.

Este nuevo contrato consolida la posición de Boeing como proveedor clave de armamento para Israel, y plantea interrogantes sobre el futuro de la política de exportación de armas de Estados Unidos en un contexto geopolítico cada vez más complejo. La industria armamentística, al parecer, se beneficia de la inestabilidad.

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