China bloquea la inversión de meta en startup de ia: un choque para la competencia global
El gobierno chino ha impuesto un veto inesperado a la adquisición de Manus, una prometedora startup de inteligenciaartificial, por parte de Meta, una decisión que podría desencadenar una escalada en la rivalidad tecnológica entre Washington y Pekín.
Un acuerdo en la sombra, una prohibición en la luz
La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CR) ha ordenado la cancelación del acuerdo, valorado en 2.000 millones de dólares, sin ofrecer justificaciones detalladas. Un movimiento sorpresivo que, según analistas, revela la creciente determinación de Beijing para proteger su liderazgo en el sector de la IA.
La operación, que se completaba en gran medida, se había presentado como una oportunidad para que empresas chinas emergentes accedieran a mercados globales. Sin embargo, la preocupación por la posible transferencia de Tecnología sensible a Estados Unidos ha sido el detonante de esta intervención. La venta, aunque inicialmente celebrada, ahora se percibe como un riesgo geopolítico demasiado grande.

Manus: un escenario revelador
El caso de Manus es, en esencia, una declaración de intenciones. La empresa, fundada en China pero trasladada a Singapur en 2025 – una maniobra que, según fuentes, no fue detectada por las autoridades – demuestra que la soberanía tecnológica china no se limita a su propio territorio.
“Manus se constituyó en Singapur, con fundadores radicados aquí, y aun así fue retirada,” explica Ke Yan, analista tecnológico de DZT Research. “La señal de Pekín es que lo que importa no es dónde tiene su sede la entidad legal.” Meta, que apostaba por Manus para reforzar su posición en el mercado de agentes de IA, se enfrenta ahora a un serio revés. La empresa, que acaba de anunciar un recorte del 10% de su plantilla, ve seriamente comprometido su ambicioso plan de competir con gigantes como Microsoft o OpenAI.
El precedente establecido por este caso, similar a la decisión de obligar a Didi Global a retirarse de la Bolsa de Nueva York, subraya la creciente intervención estatal en el sector tecnológico chino. Meta, que ya ha comenzado a despedir personal, se encuentra ahora en una posición de vulnerabilidad ante un régimen que no duda en ejercer su poder para proteger sus intereses estratégicos. Los inversores, incluyendo Tencent Holdings Ltd., ZhenFund y Hongshan, han recibido sus ganancias tras la transacción, confirmando la imposibilidad de operar con normalidad en el mercado chino.
El conflicto podría intensificarse con la próxima cumbre entre Trump y Xi Jinping, creando un ambiente de tensión que afectará a las relaciones bilaterales.