Digi detiene su asalto bursátil: la guerra en oriente medio apaga el motor de su expansión
Más de 10,8 millones de clientes, una ambición desmesurada en España y una urgencia por liberarse de la dependencia de Telefónica: DIGI, la operadora rumana, se enfrentaba a un punto de inflexión. Pero la volatilidad del mercado, exacerbada por el conflicto en Irán, ha forzado una pausa en su plan de salida a bolsa.
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El juego de las apuestas se congela
nLa compañía, que había contratado a Rothschild para asesoramiento, había apuntado a un estreno bursátil en abril. Sin embargo, las turbulencias económicas –con caídas de más del 10% en algunas acciones españolas– han hecho que la operación se posponga hasta el 14 de mayo. Un retraso que, lejos de ser una simple modificación de plazos, representa un auténtico dilema estratégico.
nLa división española de DIGI, una de las piedras angulares de la estrategia global de la empresa, se encuentra ahora en una situación de incertidumbre. La valoración de mercado, que se estimaba entre los 2.000 y los 2.400 millones de euros, se ve ahora considerablemente comprometida. La situación es delicada, y la compañía debe priorizar la estabilidad financiera sobre la euforia del mercado.
nPero no todo son sombras. La operadora low cost sigue atrayendo clientes, aunque el