Iqiyi: la ia se escribe guiones en china
La ‘Netflix china’, IQiyi, se lanza a una apuesta radical: dejar que la inteligencia artificial escriba sus propias películas y series. Un proyecto ambicioso que, según su CEO, Gong Yu, pretende automatizar casi todo el proceso creativo, desde el guion hasta el montaje.
Un desafío creativo y económico
La plataforma, impulsada por la herramienta Nadou Pro, aspira a reducir drásticamente los costes y tiempos de producción, una estrategia que, según sus propios admiten, responde a la necesidad de mantener un flujo constante de contenido nuevo en un mercado tan competitivo como el streaming. Pero, ¿es realmente viable que una máquina pueda emular la chispa creativa que distingue a una historia bien contada?
Si bien la propuesta se presenta como una solución pragmática a los problemas de escala y rentabilidad, genera interrogantes sobre el futuro de la industria. En Occidente, la preocupación por el uso de la IA en la creación de contenido se intensifica, con voces como las de Stephen King y Steven Spielberg advirtiendo sobre la pérdida del ingenio humano.

El precio de la velocidad
IQiyi argumenta que la automatización permitirá acelerar el proceso productivo, reduciendo los tiempos de espera para los espectadores. Sin embargo, la obsesión por la cantidad a menudo compromete la calidad, una crítica que Netflix ha enfrentado en repetidas ocasiones. ¿Será esta la nueva fórmula para el éxito, donde la abundancia supera a la excelencia?

Un futuro incierto
La estrategia de IQiyi refleja una mentalidad diferente a la observada en Europa y América, donde se cuestiona el impacto de la Tecnología en el empleo y la creatividad. En China, la IA es vista como una herramienta para el progreso, un motor de innovación sin trabas. Es un salto de fe, sin duda, pero uno que podría redefinir la forma en que se producen y consumen las historias. La pregunta no es si la IA podrá escribir guiones, sino si el público realmente querrá ver películas y series creadas por algoritmos. Y si es así, ¿qué perderemos de nosotros mismos?