¿Límites naturales frenan la revolución cuántica?
La promesa de los ordenadores cuánticos de revolucionar prácticamente todos los ámbitos de la tecnología ha sido una constante en los últimos años. Desde la inteligencia artificial hasta la criptografía, pasando por medicina y finanzas, la cantidad de sectores que se suponía beneficiarían de su poder era innumerable. Sin embargo, una investigación reciente desafía esta visión apocalíptica de una tecnología sin límites.

¿Hay un tope para la computación cuántica?
El físico Tim Palmer de la Universidad de Oxford propone una modificación en las bases matemáticas que dan forma a la teoría cuántica misma. De ser cierta esta hipótesis, los ordenadores cuánticos no podrían alcanzar su máximo potencial debido a limitaciones inherentes en su diseño.
Una de las aplicaciones más temidas de esta tecnología es el denominado 'cracking' de criptografía, es decir, romper los códigos que protegen la información digital. Algoritmos como RSA, que garantizan la seguridad de transacciones bancarias y comunicación en Internet, podrían ser vulnerables ante un ordenador cuántico lo suficientemente poderoso. Pero ¿será que no lleguen a existir tales dispositivos?
Según Palmer, la escalabilidad indefinida de los qubits (los 'bits' cuánticos) está condicionada por la aparición de errores o inconsistencias en el sistema. Si esto es cierto, los ordenadores cuánticos se atascarían antes de alcanzar el nivel necesario para desafiar los sistemas de cifrado modernos. O lo que es lo mismo, los temidos ataques cuánticos podrían demorarse significativamente, o incluso no llegar a materializarse.
La comunidad científica reconoce que se trata solo de una hipótesis, no de una certeza. Además, incluso si los límites físicos fuesen reales, no se puede descartar que con el tiempo surjan nuevos métodos para optimizar qubits o corregir errores, abriendo nuevas posibilidades que aún no se han explorado.