tecnologia

Ojos de ia: raytheon equipa helicópteros militares con visión nocturna de última generación

La oscuridad ya no será un impedimento. Raytheon ha demostrado que los helicópteros Black Hawk pueden cartografiar terrenos en total oscuridad gracias a su sistema Raven Staring, impulsado por inteligencia artificial. Una herramienta que, lejos de ser una simple actualización, redefine la capacidad de operación en entornos hostiles.

Un salto cuántico en la percepción del campo de batalla

Un salto cuántico en la percepción del campo de batalla

El sistema, una solución electro óptica e infrarroja (EO/IR) de última generación, integra tres sensores refrigerados por aire que proporcionan al piloto una conciencia situacional sin precedentes. Lo que significa que los operadores del 160th Special Operations Aviation Regiment, conocidos como ‘Night Stalkers’, tendrán una ventaja significativa en misiones de inserción, extracción y apoyo cercano, donde la visibilidad es prácticamente inexistente. Nunca antes un helicóptero de este tipo había podido mapear con precisión marismas, costas o incluso zonas urbanas en condiciones de absoluta oscuridad.

La clave reside en la integración de la inteligencia artificial, que, combinada con LiDAR y imágenes hiperespectrales, permite detectar objetivos hasta cinco veces más lejos y con una nitidez superior a los sistemas convencionales. Esta arquitectura de sistemas abiertos facilita la personalización y la actualización de componentes, garantizando una escalabilidad que se adapta a las necesidades de misiones aéreas, terrestres y marítimas. De hecho, el Ejército de EEUU ya cuenta con su primer Black Hawk autónomo, resultado de la colaboración entre DARPA y Lockheed Martin, incorporando el sistema MATRIX, una IA avanzada capaz de operar con o sin tripulación.

Dan Theisen, presidente de Productos ySoluciones Avanzadas de Raytheon, lo deja claro: “Esta solución proporcionará un aumento significativo en la capacidad de supervivencia y la eficacia de la misión gracias a un conocimiento de la situación sin precedentes, funciones de pilotaje de alta resolución y detección, alerta y seguimiento pasivos de misiles”. Pero hay un detalle crucial: no se trata solo de visión nocturna. El LiDAR, una Tecnología de teledetección activa, genera mapas 3D de alta precisión y nubes de puntos, permitiendo una evaluación exhaustiva del terreno y la identificación de posibles amenazas.

Y no es una mera curiosidad tecnológica. La apuesta por la autonomía en el Black Hawk se enmarca en un contexto de creciente sofisticación de las operaciones militares. Como señala el piloto de caza Naranjo, “En la Península siempre hay en alerta una unidad de F-18 y de Eurofighter”, y esta Tecnología podría representar un avance similar en el ámbito de la aviación de operaciones especiales. La capacidad de operar sin tripulación, combinada con la inteligencia artificial, abre un abanico de posibilidades tácticas, pero también plantea interrogantes sobre el futuro de la guerra. El salto es enorme, y el 160th SOAR, con su Black Hawk más avanzado, está a la vanguardia de esta revolución. La cifra que habla por sí sola es el incremento del alcance de detección, al menos cinco veces mayor que cualquier sistema anterior. Es un cambio radical, y no hay vuelta atrás.”n