Windows 11 se limpia: microsoft acelera el sistema y daña fat32
Microsoft está puliendo Windows 11 con una agresividad que preocupa a algunos usuarios del programa Insider. La última tanda de compilaciones no es una simple actualización cosmética, sino una reestructuración interna que promete una experiencia mucho más fluida y, para algunos, más intrusiva.
El almacenamiento, finalmente, responde
Durante meses, la gestión de discos en Windows 11 ha sido un dolor de cabeza. Los tiempos de carga en la configuración, especialmente en máquinas con múltiples discos duros o unidades de gran capacidad, eran francamente exasperantes. Ahora, esa lentitud ha desaparecido casi por completo. La ruta de configuración, específicamente en ‘Sistema’, ‘Almacenamiento’ y ‘Discos y volúmenes’, se ha optimizado de forma radical. Los usuarios ya no tendrán que esperar 10 o 15 segundos para ver las propiedades de una unidad. El cambio es notable, especialmente en ordenadores con hardware más antiguo o configuraciones complejas.
Pero la mejora no se limita a la accesibilidad. La app de Configuración, que solía atascarse al procesar archivos en segundo plano, ahora funciona con una eficiencia sorprendente. Es una victoria para los que han sufrido las frustraciones de un sistema que no optimizaba correctamente el almacenamiento.

El final del camino para fat32
Durante años, Windows ha impuesto artificialmente un límite de 32 GB para las unidades formateadas con FAT32. Era una restricción absurda, una forma de mantener a los usuarios atrapados en un sistema obsoleto. Ahora, ese límite ha desaparecido. Gracias a una nueva funcionalidad que permite el formateo a través de la línea de comandos, los usuarios podrán utilizar unidades de hasta 2 TB con este formato. Aunque la limitación de 4 GB por archivo sigue vigente – un obstáculo para el almacenamiento de archivos grandes – se trata de un avance significativo.
La experiencia de usuario también se ha mejorado, reduciendo la proliferación de avisos de permisos administrativos al acceder a determinadas secciones de almacenamiento. Antes, cada acción podía despertar una cascada de alertas. Ahora, solo se activan cuando realmente se intenta realizar una operación crítica. Un pequeño, pero importante, detalle que mejora la tranquilidad del usuario.
Por el momento, estas modificaciones solo están disponibles para los miembros del programa Insider, pero la expectativa es que se incorporen a las próximas versiones públicas de Windows 11. Microsoft está demostrando que no tiene intención de guardar las mejoras para sí misma.
En definitiva, Windows 11 se está convirtiendo en un sistema más rápido, más eficiente y, en general, más amigable para el usuario. Y eso, en un mundo donde la paciencia es un lujo, es una noticia que merece la pena celebrar.